martes, 5 de octubre de 2010

Evolucionando al 3.0 o de como recuperar la privacidad social


Yo soy muy normal. Ni siquiera soy extraordinaria. Si acaso un poco cotilla... y con las orejas muy tiesas para ver qué está pasando a mi alrededor.

Últimamente me estoy cargando del facebook personal a un montón de gente. En primer lugar empecé por los que no sabía ni de qué los conocía. Esto no siempre significa que borre a quien no conozco personalmente. Tengo amigos virtuales que adoro y que me aportan todos los días muchas cosas. Esto no va de desvirtualización, si no de ciberpasivos.

Luego, después de un verano aciago a nivel personal, me di cuenta que había personas (cercanas) que descontextualizaban totalmente mi información porque los humanos tendemos a malinterpretar absolutamente todo y me metí en un lío tremendo. Otra tanda fuera... empezando por mi propia familia... esa es otra!

Después se agregaba gente que había visto una vez en mi vida... les daba la oportunidad y cuando veo que no dicen ni mu, me los cargo... porque eso si, cada vez que te ven te recuerdan todo lo que haces... como si tu misma no lo supieras...

Más tarde me quité a un par de amigos del alma, porque eran unos cibercotillas... y tan agusto!

Después observé que amigas mías tenían terror de contar cosas porque claro, había una mezcla peligrosa de clientes y amigotes de juerga... ups!

Y luego vi que había gente que estaba haciendo lo mismo que yo, por lo que deduzco que somos unos Early Adopters y será tendencia en breve.

Esto debe ser lo del 3.0... que estamos hartos de desnudarnos ante un público que al final se nos desmadra y nos gusta recuperar cierto sentido de la privacidad pero con otras reglas.

Borramos a personas diarias de carne y hueso que realmente están vacías y dejamos a gente que aunque no conozcamos en persona se convierten en colegas de trabajo, amigos o confidentes.

Mola.

Yo sigo agregando, dando oportunidades y borrando a quien no merece mi confianza en este medio... quiero que mi patio vuelva a ser particular, singular y sin encorsetamientos varios, que para eso ya están los bares, las fajas y los sujetadores de relleno... prefiero la calidez de mi sofá real y virtual.

Y el que quiera saber de mi, que me llame, que nos tomamos un café, una cerveza o que se entere de mis cosas por el blog, el twitter y la Fan Page, que dan mucho de si.

Que nadie se ofenda... solo es pura evolución.

4 comentarios:

decomprasporalmeria@hotmail.com dijo...

Me parece que eres una valiente Begoña..Hace un tiempo (un año más o menos), me saturé del Face por el tema fotos y no precisamente mías.Se me desmadró y corté por lo sano y andaba pensan do que era un bicho raro porque no conocía a nadie que tuviera esas sensaciones que tan bien describes.

Desde la semana pasada he abierto el Face pero como acompañamiento del blog y aver cómo me desenvuelvo.

Llevo fatal el tema fotos y encima ponen tu nombre y apellidos...a algún amigo le han causado algún problemilla, en fin!!

Habrá que superarlo y aprender a usar la herramienta pero más discretamente.

Pienso lo mismo que tú y te digo que el post me ha encantado.

Begoña Antón dijo...

lo que pasa es que eres una moderna!! yo creo que esto es como el cocido... uno lo hierve y en plena eclosión no se ve más que espuma... luego reposa, le quitas la grasa y se queda el buen caldo...
me encanta el Face, porque yo que vivo en una ciudad donde no nací, es la manera que tengo de tener vida diaria con la gente que quiero... y me da la oportunidad de conocer a gente maravillosa que es posible que no conozca nunca pero que me enriquece mucho... pero ya se sabe... cuantas ranas antes de los príncipes??

Sagra dijo...

Ese creo que ha sido uno de las grandes decepciones de Facebook, que no hemos calculado el alcance de aceptar o no aceptar "amiguitos".

Yo en ese sentido lo tengo claro, no acepto a nadie (o a casi nadie) y no hablo de cosas privadas que no sean puramente cachondeo. Y si se me malinterpreta... es problema de quien lo haga.

Me lo paso bomba con el facebook, aunque es cierto que hay gente que lo va abandonando y va perdiendo su gracia.

Begoña Antón dijo...

Sagra, creo que como todo, es complicado valorarlo de manera general... y que la evolución personal es adaptarlo de una manera superindividual. A mi tembién me encanta el FB, me lo paso pipa... y así quiero que siga... pero algunas malinterpretaciones se pagan caras, con lo que es mejor, al menos para mi, alejar de este medio a quien intuyo que puede ser un problema potencial.