martes, 19 de abril de 2011

He encontrado a Bridget Jones con pene


Voy a tomar un vino a los sitios maravillosos que me descubre Maca (tiene un blog maravilloso, Tormentas Imaginarias) y cuando estoy en el sofá engullendo mi hamburguesa de tofu ecológica, veo que hay una nueva entrega de Crónicas de un Soltero. Reconozco que estoy enganchada... paso de la tele y de lo leo de arriba a abajo y me parto de la risa, porque Abel Arana es Bridget Jones pero con pene...

Hace tiempo que leía el blog de Abel. Algunas cosas me hacían mucha gracia y otras menos, la verdad, pero reconozco que con las Crónicas de un Soltero me he hecho fan incondicional.

Como muchas veces hablo con Maca, últimamente sólo me enganchan los blogs que son honestos. Vamos, los que son más personales y hablan de lo que les viene en gana. Recuerdo el motivo por los que empecé a leerlos y no fue otro que el de salir huyendo de las publicaciones serias y prosaicas que me aburrían que me doblaban. Qué pereza. Prefiero a gente que, como yo, tiene problemas normales y que no son perfectas.

Hace no mucho tiempo, gracias a mi hermano Gus, de Maten al Estilista, conocí personalmente a Abel y tengo que decir que me enamoré de él en el sentido más mariliendre de la palabra. Es un divino sin caer en el divismo. Es un tipo normal, que hace cosas normales y vive de manera normal, pero que tiene el don de convertirlas en especiales. Por eso me gustó tanto. Su blog no es más que este reflejo y por eso engancha, porque hace que no te sientas sólo... por eso mola tanto.

Luego claro, sobre todo con las Crónicas, es que al final acabas hablando del vecino, del pelirrojo y de su madre como si les conocieras de toda la vida... porque en realidad, todos llevamos una vida parecida, más similar a este blog que al de las chicas en bicicleta mirando para abajo tan divinas (#conperdondelasmodernas). Una vida loca y divertida para aquellos que saben verla así.

Yo tengo miedo de que se eche novio... porque claro, quiero seguir imaginando que yo también seré parada por la calle por un señor que juega al Rugby cachas y que me invita al cine... Tengo que decir que ví la foto del señor de Rugby y yo también le hubiera puesto un piso en la Gran Vía...

7 comentarios:

Gus de Matenalestilista dijo...

lo malo de vivir la vida ajena tan intensamente es que se nos mezclan los personajes.... el Tugby cachas no es el mismo que lo invita al cine... pero es normal, los "intensos" somo todos iguales...jajjajaja

Gus de Matenalestilista dijo...

:)

Begoña Antón dijo...

Esto es más complicado que si mezclas El Señor de los Anillos con la saga de Stig Lärsson....jajajjaa ufff me pierdo con tanto personaje. Pero vamos, que yo lo que quiero es que un tío buenorro me pare por la calle y me invite al cine!

GINGER dijo...

como me gustan tus entradas. No tenía ni idea de que Abel Arana tenía un blog, lo conocí por trabajo hace un par de años en un evento de Kiehl´s. Ahora mismo me paso a ver esas crónicas que prometen ser muy divertidas.

besos desde mi agenda
http://laagendadeginger.blogspot.com/

Peterson dijo...

Me apunto el blog amiga y me apunto también el viernes a la fiesta de Kiehl's!!

Mike Melilla dijo...

Pues sí, asi estamos todos y me encanta esta entrada dedicada a Abel, estoy super contento de haberlo descubierto y seguirlo desde hace mil... divierte, entretiene y me hace pensar en que mi futuro puede ser diferente, asi de loco estoy.. Además de verlo a él, tu tambien eres un ejemplo a seguir para mi, espero que todo esto me sirva de algo que ya sabes que muchas veces pienso en el error tan grande que he cometido estando donde estoy, me animais y me dais ganas de convertirme en lo que quiero...
Abel y Begoña, os amo...

Julia dijo...

Ja, ja... Sí, la verdad es que hay más Bridget Jones por el mundo, de ambos géneros, en la ficción, o en la realidad.
Yo misma me he visto en su situación. Me bastó cono conocer, y enamorarme -qué tonta, ¿verdad?- de un chico que era como el doctor Jeckyll y Mister Hyde sólo que, en su caso, a ratos era Mark Darcy y a ratos Daniel Cleaver y...
Y bueno, la cosa es tan complicada, y sus consecuencias infantiles más, que da para saga bloguera, cada sábado, en El blog de Ludmila von Vampüren.
Seréis bien recibidas allí.
Besos.