
Ya estoy un poco harta de quienes atacan constantemente a algunas mujeres que por algún motivo están en los medios de comunicación por su trabajo y no por estar en los programas del corazón.
Lo del desfile del 12 de Octubre no tuvo nombre... me parece un despropósito la crítica feroz a algo tan absurdo.
Primero, un breve apunte sobre eso de
"Romper el protocolo"... vamos a definir términos.
Protocolo, según la RAE
3. m. Regla ceremonial diplomática o palatina establecida por decreto o por costumbre.
Esto es, que en todo caso, algo se rompe cuando no se siguen los criterios de prelación establecidos por el RD 2.099/83 que ordena las precedencias del Estado.
Ni Letizia Ortiz, ni Carme Chacón ni ninguna otra autoridad vestida con pantalones estaban fuera de sus sitios...
Por otro lado, ese asunto espinoso de la costumbre es peliagudo, complicado y peligroso. Si fuera por mantener tradiciones, yo hoy no podría votar... por ejemplo. El asunto de la etiqueta tiene más de subjetivo que de otra cosa...
Ayer en la invitación se especificaba que las mujeres debían vestir "traje corto". Esto no debe interpretarse como que por narices tengan que llevar faldas... si no que es un traje de día. Esto es, que los pantalones también tienen cabida... No entiendo el revuelo.
Hace menos de un año, en todas las noticias estaban poniendo a caer de un burro a un hospital privado que quería reducir el sueldo a unas enfermeras por negarse a llevar falda en un uniforme que estaba establecido por norma... NO seamos más papistas que el Papa.
Por lo tanto, llevar un traje de pantalón a un acto donde se especifica que hay que ir con "traje corto" me parece igual de correcto que con un vestido de día. No iban con jeans ni zapatillas de deporte... si no que iban estupendas.
Y como todo esto no es más que comunicación, lo que transmiten es que son mujeres actuales, dinámicas y que están un pasito por delante de conservadurismos que solo se aplican en casos tan rancios como en actos públicos.
Nadie rompió el protocolo... todo fué correcto. Es más, creo que es una cortina de humo para desviar la atención de los medios sobre asuntos más relevantes como la ausencia de Venezuela o algún presidente autonómico...
Ellas, iban estupendas, igual que la tan criticada Ana Botella en la inauguración del Liceu hace años... esto no va de partidos, si no de que la etiqueta es una forma de expresión de valores como otra cualquiera y se puede optar por estar en vanguardia o en retaguardia.
Las cosas subjetivas están para eso...
¡¡Un 10 a la tríada pantalonera!!